Mostrando entradas con la etiqueta COVID-19. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta COVID-19. Mostrar todas las entradas

miércoles, 4 de agosto de 2021

Para qué sirve una organización líquida?

Como su nombre indica, las organizaciones líquidas son como el agua, sin forma definida, puesto que se adaptan a cada situación para sobrevivir en el actual momento volátil, incierto, complejo y ambiguo (VUCA, por sus siglas en inglés). Lejos de una estructura jerárquica y piramidal, donde llegar a puestos de management es una carrera profesional en sentido vertical, las organizaciones líquidas son estructuras planas, organizadas por proyectos en los que colaboran perfiles profesionales de diferentes disciplinas y los líderes de los equipos, que van cambiando en función del proyecto, son elegidos por sus competencias concretas para cada caso.

Entre las características de las organizaciones líquidas destaca que la colaboración se convierte en un requisito fundamental y la diversidad de los equipos aporta riqueza a los proyectos y contribuye a su éxito. Además, la escucha activa y el feedback constante se convierten en competencias fundamentales en los equipos cada vez más empoderados. Todo ello junto a una formación continua es lo que permite dar respuesta a cada necesidad concreta. Además, esta estructura por equipos multidisciplinares que van cambiando en función del proyecto tiene ventajas como la optimización de costes, la adaptabilidad y la agilidad propia de las ansiadas start-up.

Pero para ser una organización líquida no es necesario ser una start-up sino que es necesario disponer de tecnología, espacios y entornos de trabajo adecuados que fomenten la colaboración y la co-creación y talento que sepa trabajar en equipos, por proyectos, abierto a aprendizaje continuo y capaz de vivir en el cambio. Unos rasgos que permiten, en última instancia, que la organización pueda adaptarse a cada situación y momento de negocio de forma ágil y, por tanto, sobrevivir gracias a una mayor productividad y eficiencia.

miércoles, 23 de junio de 2021

La Low Touch Economy o la economía de Bajo Contacto

Es el nuevo status de la sociedad y economía alteradas por la Covid-19. Su principal característica es que hay muy poco contacto (de ahí el nombre), altas medidas sanitarias, nuevos comportamientos humanos y cambios en las industrias.

Ante este nuevo panorama, como empresas, sin importar el tamaño, tenemos la obligación de comenzar una verdadera “gestión del cambio” con la cual generemos proyectos innovadores, ser más creativos en la oferta de nuestros productos o servicios y sobre todo, cómo acercarnos a nuestros clientes y usuarios sin tener contacto directo o el mínimo posible, y crear de nueva cuenta confianza y seguridad.

miércoles, 30 de septiembre de 2020

IMPRESIONANTE: La nueva ventaja no es competitiva, es adaptativa

JORDI DIAZ

Hay pocos conceptos más conocidos y utilizados en el mundo de la gestión de empresas que el de la ventaja competitiva que puso en boga el gran académico Michael Porter en 1985. Según su definición, ventaja competitiva es cualquier característica basada en unos atributos –o marca– que nos ofrece esa superioridad porque nos aísla de los competidores inmediatos. Esta ventaja ha de ser única en su sector, apreciada por el cliente final y capaz de mantenerse en el tiempo. Esta se consigue siguiendo tres estrategias que pueden ser únicas o combinadas: estrategia de costes, de diferenciación o de enfoque.

Cuántos de ustedes son capaces de responder con exactitud a la recurrente pregunta ¿cuál es tu ventaja competitiva? Si bien ya hace años que es difícil hacerlo, imagínense hoy en plena pandemia de la Covid-19, en un momento en el que los sectores se difuminan, los costes se antojan incontrolables con cadenas de suministro rotas y cada vez es más difícil definir quién es nuestro verdadero cliente.

Ante tal caos, quizá habrá que asumir que no sabemos lo que deberíamos saber y que aquello que damos por bueno, mañana o quizá en unos minutos podría dejar de serlo. Ha llegado el momento de abrazar a la incertidumbre, de asumir –como dicen en inglés– que planning is guessing y que nuestra mejor ventaja competitiva puede ser la adaptabilidad, aquello que nos permite aprender y reflexionar sobre lo que está sucediendo, con el fin de adaptarnos e incorporar ese aprendizaje de manera constante a nuestra actividad.

En este lado del hemisferio, probablemente agosto ha sido un momento para descansar, después de arduos meses de confinamiento y máxima exigencia telemática; pero ¿hemos aprovechado para reflexionar? o, dicho de otra manera, ¿hemos pensado sobre qué ha funcionado y que no de nuestra acelerada toma de decisiones? No hace mucho, un estudio de Harvard constató que la reflexión aumenta de manera destacada los resultados. El trabajo venía a concluir que quien dedica tiempo a pensar suele mejorar sus resultados, concretamente quien reflexiona 15 minutos al día incrementa sus resultados en un 23% respecto a los que simplemente siguen trabajando. Y me pregunto, ¿lo hacemos?

La ventaja competitiva es estática y habla de superioridad estable en el tiempo. La adaptativa es flexible y, muy probablemente, transitoria y con fecha de caducidad constante. Las personas y compañías con ventaja adaptativa no sólo son más ágiles, más innovadoras, sino que se equivocan más y aprenden más al reflexionar de manera constante sobre lo que va sucediendo, para añadirlo a su nuevo yo que es algo variable.

Quizá ha llegado el momento de dejar de pensar en definir nuestra ventaja competitiva en función de nuestra posición por precio, calidad e influencia sobre los diferentes stakeholders y hacerlo por su constante capacidad adaptativa y de aprendizaje.

Jordi Díaz es decano de EADA Business School.

lunes, 8 de junio de 2020

LA CRISIS DEL CORONAVIRUS SARS-COV-2 QUE CAUSA EL COVID-19: Así podemos evitarlo

Fuentes: Centro de Control y Prevención de Enfermedades de EE UU, Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Guangzhou y Hangzhou, Centro Johns Hopkins para la Seguridad de la Salud, IDAEA-CSIC, Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades, Laboratorio Internacional de Calidad del Aire y Salud (OMS, Queensland), Gobierno de Corea. Desarrollo: Belén Polo.

domingo, 12 de abril de 2020

CORONAVIRUS COVID-19: AHORA MISMO MOMENTOS DE CAMBIO

Imagen

"La rueda del cambio" es un modelo compartido por Marshall Goldsmith en su libro "Disparadores". Es un modelo simple que puede ayudar a las personas a procesar la variedad de opciones que se presentan cuando quieren convertirse en una mejor versión de nosotros mismos. Ilustra el intercambio de dos dimensiones que necesitamos resolver antes de convertirnos en la persona que queremos ser: el eje Positivo a Negativo rastrea los elementos que nos ayudan o nos detienen. El eje "Cambiar para mantener" rastrea los elementos que determinamos cambiar o mantener en el futuro. Por lo tanto, al buscar cualquier cambio de comportamiento, tenemos cuatro opciones: cambiar o conservar los elementos positivos, cambiar o conservar los negativos".


Crear representa los elementos positivos que queremos crear en nuestro futuro: cosas para agregar o inventar.


Preservar representa los elementos positivos que queremos mantener en nuestro futuro: cosas para mantener o mejorar.

Eliminar representa los elementos negativos que queremos eliminar en nuestro futuro: cosas para reducir o erradicar.

Aceptar representa los elementos negativos que debemos aceptar en nuestro futuro, cosas con las que tratamos de retrasar o hacer las paces.

viernes, 27 de marzo de 2020

Fáciles Consejos y buenas prácticas para hacer home office en tiempos del Coronavirus

  1. Establece un horario y una rutina. Puede suceder que las tareas no se terminen o bien que se trabaje mucho más, por eso es útil predeterminar un horario y crear un hábito para ir tomando consciencia de cuando estamos trabajando y cuando no.
  2. Evita las distracciones. Cierra todas las redes sociales e intenta enfocarte solo en lo que tienes entre manos. Este consejo también es útil cuando se trabaja desde la oficina.
  3. Asigna un espacio en casa para trabajar. No es aconsejable trabajar desde la cama o el sofá, es necesario que dispongamos de un espacio dedicado exclusivamente para esta tarea. Si tienes niños, para ellos será más fácil ver cuando estás trabajando y sus peticiones deben reducirse. Un buen espacio laboral debe contar con una mesa y silla confortable, luz natural y espacio para desarrollar las tareas.
  4. Autodisciplina y organización en casa. Los jefes no están con nosotros, sino conectados. Por ese motivo, es crucial que uno mismo se marque los plazos y tiempos para terminar con las tareas que se asignen. Si tienes dudas sobre las prioridades siempre puedes contactar con tu superior a través de los canales habilitados.
  5. Haz descansos. En casa suele haber menos distracciones que en la oficina, aunque haya niños, ya que no hay compañeros, ni reuniones imprevistas, llamadas constantes, etc. Los colaboradores trabajan más de forma continua y eso no es muy productivo, ya que el descanso favorece la recuperación mental.
Cada 25 minutos haz descansos de 5 minutos. Aprovecha para levantarte, tomar agua, caminar… Y cada dos horas haz una pausa larga, de unos 20 minutos. Levantarse ayuda a relajarse y tener la capacidad para volver a la carga.En las compañías donde hay una fuerte cultura de “estar en la oficina”, este cambio supone un desafío y hay que advertir que es una estrategia que va evolucionando y adaptándose para encontrar la solución ideal. Aunque esta estrategia no estaba en la mente de muchas empresas, la situación hace que las compañías deban adaptarse rápidamente a los cambios para proteger a sus colaboradores. Si la medida se implanta de forma correcta los beneficios pueden ser muy altos, incluso para la empresa.

Y, sobre todo recuerda que el objetivo de tomar estas medidas es evitar contagios por el COVID-19. Siguiendo estas recomendaciones podrás trabajar de forma productiva desde casa, protegiéndonos todos.