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jueves, 7 de octubre de 2021
jueves, 18 de junio de 2020
martes, 9 de octubre de 2018
domingo, 12 de agosto de 2018
Consejos para aumentar tu inteligencia emocional

1. Asume responsabilidad por tus actos. Si aceptas que eres responsable de cómo te sientes y de cómo te comportas hacia los demás esto impactará de forma positiva en todas las áreas de tu vida.
2. Expresa cómo te sientes. El contacto visual, un abrazo o un beso expresan cariño. Ofrecerte a hacer algo por otro, hacer un pequeño regalo o simplemente estar dispuesto a escuchar también crean un vínculo cercano. La capacidad de expresar emociones es esencial para mantener relaciones personales cercanas. Si no eres una persona particularmente expresiva, también puedes utilizar el lenguaje corporal.
3. Aprende a manejar tus emociones. Cuando te moleste el comportamiento de alguien. Es importante recordar que no podemos controlar las acciones de otros, sólo cómo nos sentimos hacia ellas. A veces es complicado cambiar tu estado emocional. Algunos trucos que funcionan son dar un paseo, desfogarse con un amigo, escuchar música y respirar hondo varias veces.
4. Presta atención a tus emociones. Si te sientes falto de práctica, prueba el siguiente ejercicio. Pon una alarma dos o tres veces al día. Cuando suene la alarma, respira con profundidad y piensa cómo te sientes.
jueves, 28 de junio de 2018
martes, 5 de junio de 2018
viernes, 1 de diciembre de 2017
Una nueva definición de inteligencia
Por Ed Hess
trad. Teresa Woods
Ed Hess es profesor de gestión empresarial y ejecutivo residente de la Escuela de Posgrado de Negocios Darden y coautor de Humility Is the New Smart: Rethinking Human Excellence in the Smart Machine Age (Berrett-Koehler, 2017).

La inteligencia artificial cambiará todo eso porque no existe manera, por ejemplo, de que un ser humano sea más inteligente que Watson de IBM, al menos sin aumentación. Las máquinas inteligentes pueden procesar, almacenar y recuperar información más rápido y mejor que los humanos. Además, la IA puede reconocer patrones y generar un abanico más amplio de alternativa que nosotros. La IA puede incluso aprender más rápido. En una era de máquinas inteligentes, nuestra antigua definición de qué es una persona inteligente no tiene sentido.
Lo que necesitamos ahora es una nueva definición de ser inteligente, una que promueva niveles más altos de pensamiento humano y compromiso emocional. La nueva inteligencia estará determinada no por el qué o el cómo se sepa, sino por la calidad del propio pensamiento, de la capacidad de razonar, relacionarse con otros, colaborar y aprender. La calidad sustituye a la cantidad. Se trata de un cambio que nos permitirá centrarnos en la dura tarea de llevar nuestras capacidades cognitivas y emocionales a un nivel mucho más alto.
Dedicaremos más tiempo a abrir nuestra mente, aprenderemos a renovar y actualizar lo que creemos a partir de nuevos datos. Aprenderemos de nuestros errores e invertiremos más tiempo y recursos en las habilidades relacionadas tradicionalmente con la inteligencia emocional. La nueva inteligencia intentará superar los dos grandes inhibidores del pensamiento crítico y el trabajo en equipo: el ego y el miedo. Hacerlo facilitará percibir la realidad tal y como es, no tal y como queremos que sea. En resumidas cuentas, celebraremos y abrazaremos la humildad. Así es como nosotros, los humanos, añadiremos valor en un mundo de tecnologías inteligentes.
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