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martes, 29 de octubre de 2019

RECUERDA LA ZONA DE CONFORT


Cuando emprendemos algo nuevo y salimos de la zona de confort, va a surgir el miedo, una emoción natural frente a lo desconocido.

Por eso, por miedo, muchos de los que intentaron emprender vuelven a su zona de confort y de allí no los saca nadie.

Los que quieren seguir avanzando toman muy en serio el aprendizaje que nos da seguridad, minimiza riesgos y nos empodera para pasar felizmente a la etapa de crecimiento. Katia Reátegui.

miércoles, 17 de febrero de 2016

4 Poderosas preguntas que te ayudarán a evitar caer en la Zona de Confort

1. ¿Realmente amo lo que estoy haciendo?

Cada vez que iniciamos una nueva actividad, nos llenamos de entusiasmo y expectación. Nos sucedió la primera vez que fuimos al colegio, aquel momento en que conseguimos nuestro primer empleo (especialmente al recibir el pago), el primer día que abrimos nuestro negocio, etc.

Lo ideal es seguir haciendo las cosas cada día con el mismo entusiasmo de la primera vez, pero en muchos casos las situaciones que enfrentamos se tornan rutinarias y estresantes.

Lo primero que debes preguntarte es si realmente amas lo que estás haciendo, si realmente disfrutas cada día como la primera vez y si realmente es lo que quisieras seguir haciendo por el resto de tu vida, o al menos por los siguientes 3 años.

2. ¿Soy muy bueno en lo que hago?

Para ser muy buenos en lo que hacemos se deben combinar dos elementos: talento y disciplina. La única manera de ser los mejores en lo que hacemos, es superando nuestros propios limites y dando más del 100%. 

Con esta pregunta no sólo descubres si lo que estás haciendo está conectado con tus talentos y habilidades naturales, sino que también te podrás dar cuenta de qué tanto te estás esforzando en lo que haces.

Dedícate a aquellas cosas que te inspiren a dar más del 100% y por las cuales estés dispuesto a desafiarte cada día hasta llegar a ser el mejor en lo que haces.

3. ¿Gano lo que siento que me merezco?

El objetivo de esta pregunta es ayudarnos a descubrir si la recompensa que obtenemos, no sólo en dinero sino también a nivel emocional, es acorde con nuestro esfuerzo y dedicación.

Posiblemente te guste mucho tu trabajo, pero si sientes que no te están valorando y que no estás obteniendo lo que esperas recibir, es momento de dejar de conformarte con lo que te toca e ir tras lo que te mereces.

4. ¿Lo que estoy haciendo hoy me acerca al lugar a donde quiero estar mañana?

Cada día es una oportunidad para acercarnos a nuestros sueños. Puede que en el corto plazo debas hacer sacrificios y aceptar trabajos que no te gustan, para lograr tus objetivos y sueños a largo plazo. El problema está en que te la pases trabajando en algo que no disfrutas y que además no te lleva a ningún lado.

Ten perfectamente claro para dónde vas y desde hoy comienza a realizar acciones que te acerquen a tu destino.

jueves, 24 de octubre de 2013

10 arrepentimientos Humanos

Te presento aquí los 10 arrepentimientos Humanos (Basados en el libro “El líder que no era licenciado” Robin Sharma):

1. Llegar a tu último día cuando la magnífica canción que tu vida tenía que cantar sigue en silencio en tu interior.

2. Llegar al último día sin haber experimentado el poder natural que posees para crear una gran obra y alcanzar grandes logros.

3. Llegar a tu último día dándote cuenta de que jamás has inspirado a nadie con tu ejemplo.

4. Llegar a tu último día lleno de dolor al darte cuenta de que jamás asumiste grandes riesgos y por tanto jamás obtuviste grandes recompensas.

5. Llegar a tu último día sabiendo que perdiste la oportunidad de ver ni de lejos lo que es la excelencia porque te creíste la mentira de que debías resignarte a la mediocridad.

6. Llegar a tu último día lamentando no haber aprendido nunca a transformar la adversidad en victoria y el plomo en oro.

7. Llagar a tu último día lamentando haber olvidado que el trabajo consiste en ayudar a los demás, no ayudarte solo a ti mismo.

8. Llegar a tu último día sabiendo que has vivido la vida que la sociedad te enseñó a desear y no la vida que verdaderamente querías.

9. Llegar a tu último día y averiguar que jamás realizaste todo tu potencial ni te acercaste al genio en el que tenías que haberte convertido.

10. Llegar a tu último día y descubrir que podías haber sido un líder y transformar el mundo en un lugar mejor. Pero te negaste a aceptar esa misión porque te dio miedo. Así que fracasaste. Y desperdiciaste tu vida.

Si tienes la visión harás todo por contrarrestar estos puntos, si lo haces, te aseguro que lograras todo lo que te propongas y con tu accionar motivarás a otros a realizarse. Esto es lo que te convierte en un líder verdadero. Los seres humanos en su mayoría, terminan su vida arrepintiéndose de todo aquello que pudieron haber logrado y que por miedo no se atrevieron a emprender. Un líder no se permite esto. Motiva a otros, con pasión lograrás tus sueños y ayudarás a otros a conseguir los suyos.