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miércoles, 4 de agosto de 2021

Para qué sirve una organización líquida?

Como su nombre indica, las organizaciones líquidas son como el agua, sin forma definida, puesto que se adaptan a cada situación para sobrevivir en el actual momento volátil, incierto, complejo y ambiguo (VUCA, por sus siglas en inglés). Lejos de una estructura jerárquica y piramidal, donde llegar a puestos de management es una carrera profesional en sentido vertical, las organizaciones líquidas son estructuras planas, organizadas por proyectos en los que colaboran perfiles profesionales de diferentes disciplinas y los líderes de los equipos, que van cambiando en función del proyecto, son elegidos por sus competencias concretas para cada caso.

Entre las características de las organizaciones líquidas destaca que la colaboración se convierte en un requisito fundamental y la diversidad de los equipos aporta riqueza a los proyectos y contribuye a su éxito. Además, la escucha activa y el feedback constante se convierten en competencias fundamentales en los equipos cada vez más empoderados. Todo ello junto a una formación continua es lo que permite dar respuesta a cada necesidad concreta. Además, esta estructura por equipos multidisciplinares que van cambiando en función del proyecto tiene ventajas como la optimización de costes, la adaptabilidad y la agilidad propia de las ansiadas start-up.

Pero para ser una organización líquida no es necesario ser una start-up sino que es necesario disponer de tecnología, espacios y entornos de trabajo adecuados que fomenten la colaboración y la co-creación y talento que sepa trabajar en equipos, por proyectos, abierto a aprendizaje continuo y capaz de vivir en el cambio. Unos rasgos que permiten, en última instancia, que la organización pueda adaptarse a cada situación y momento de negocio de forma ágil y, por tanto, sobrevivir gracias a una mayor productividad y eficiencia.

miércoles, 17 de febrero de 2016

4 Poderosas preguntas que te ayudarán a evitar caer en la Zona de Confort

1. ¿Realmente amo lo que estoy haciendo?

Cada vez que iniciamos una nueva actividad, nos llenamos de entusiasmo y expectación. Nos sucedió la primera vez que fuimos al colegio, aquel momento en que conseguimos nuestro primer empleo (especialmente al recibir el pago), el primer día que abrimos nuestro negocio, etc.

Lo ideal es seguir haciendo las cosas cada día con el mismo entusiasmo de la primera vez, pero en muchos casos las situaciones que enfrentamos se tornan rutinarias y estresantes.

Lo primero que debes preguntarte es si realmente amas lo que estás haciendo, si realmente disfrutas cada día como la primera vez y si realmente es lo que quisieras seguir haciendo por el resto de tu vida, o al menos por los siguientes 3 años.

2. ¿Soy muy bueno en lo que hago?

Para ser muy buenos en lo que hacemos se deben combinar dos elementos: talento y disciplina. La única manera de ser los mejores en lo que hacemos, es superando nuestros propios limites y dando más del 100%. 

Con esta pregunta no sólo descubres si lo que estás haciendo está conectado con tus talentos y habilidades naturales, sino que también te podrás dar cuenta de qué tanto te estás esforzando en lo que haces.

Dedícate a aquellas cosas que te inspiren a dar más del 100% y por las cuales estés dispuesto a desafiarte cada día hasta llegar a ser el mejor en lo que haces.

3. ¿Gano lo que siento que me merezco?

El objetivo de esta pregunta es ayudarnos a descubrir si la recompensa que obtenemos, no sólo en dinero sino también a nivel emocional, es acorde con nuestro esfuerzo y dedicación.

Posiblemente te guste mucho tu trabajo, pero si sientes que no te están valorando y que no estás obteniendo lo que esperas recibir, es momento de dejar de conformarte con lo que te toca e ir tras lo que te mereces.

4. ¿Lo que estoy haciendo hoy me acerca al lugar a donde quiero estar mañana?

Cada día es una oportunidad para acercarnos a nuestros sueños. Puede que en el corto plazo debas hacer sacrificios y aceptar trabajos que no te gustan, para lograr tus objetivos y sueños a largo plazo. El problema está en que te la pases trabajando en algo que no disfrutas y que además no te lleva a ningún lado.

Ten perfectamente claro para dónde vas y desde hoy comienza a realizar acciones que te acerquen a tu destino.