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martes, 1 de octubre de 2013

CHILE: EMPRESAS BUSCAN MEDIDAS PARA PELEAR CONTRA EL PRESENTISMO LABORAL EN SUS TRABAJADORES

El presentismo es estar en un lugar de trabajo por más horas de las que corresponden, sin hacer nada productivo. Este comportamiento puede ser catalizado por varios elementos, entre los que encuentran la falta de personal, la desmotivación, el ambiente laboral y temas más graves como el estrés, depresión, tabaquismo o incluso presentarse en el lugar de trabajo estando enfermo.

Según la encuesta, en las empresas están muy preocupados de este tema y de hecho un 89% está elaborando estrategias de salud corporativa para prevenir el presentismo. El estudio arrojó además que sólo la mitad de las empresas saben cómo tocar este tema y un 23% no planea atacar el asunto.

Según Carmen Paz Urbina, gerenta de Recursos Humanos de Consalud, "el presentismo laboral es uno de los problemas de salud que más afecta a las empresas chilenas. La mitad de los chilenos trabaja más de ocho horas al día y el extender sus jornadas laborales de forma innecesaria no aumenta su productividad. Lo importante es que vemos en este estudio que las empresas identifican el presentismo como un problema y están comenzando a tratarlo en sus estrategias de salud corporativa". Es importante que las empresas sepan tratar este problema con cuidado, ya que no sólo puede afectar elrendimiento de los trabajadores, sino que también puede impactar económicamente a la empresa, haciendo que ésta gaste más dinero en la persona que está trabajando en exceso o tomando horas extras por los momentos en que no laboró o que simplemente se quede trabajando cuando sus horas de productividad ya pasaron.

La opción más efectiva es atacar los problemas que provocan el presentismo, como los complejos sicológicos y formular planes para mejorar el ambiente laboral en el lugar de trabajo para que no haya problemas de desmotivación o desinterés. Según expertos, el presentismo laboral es más perjudicial que el ausentismo ya que puede afectar el rendimiento de toda la empresa.

Raimundo Estela

jueves, 1 de noviembre de 2012

El cambio ha de empezar por uno mismo

Escrito por Xavi Sun

Siempre he escuchado ésta canción, pero nunca profundicé en su mensaje tanto a nivel personal como espiritual. "Si quieres un mundo mejor échate un vistazo a ti mismo y haz el camino" (Michael Jackson - Man in the mirror)

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=V4nqn23M_ds
                          

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Diez razones para entender la resistencia al cambio

Rosabeth Moss Kanter, colaboradora del Harvard Business Review, rescató las diez fuentes más comunes de la resistencia al cambio e hizo recomendaciones sobre cómo afrontarlas exitosamente:

1. Pérdida de control. No se trata de un concepto político, como definir “quién tiene el poder”. Se trata de interpretar el cambio como una pérdida de control en las funciones que se cumplen en la organización. Quienes quieran generar cambios deberán invitar a estas personas a formar parte de la toma de decisiones.

2. Exceso de incertidumbre. Esto sucede cuando la expectativa del cambio se siente como caminar con los ojos vendados hacia un precipicio. “La gente normalmente preferirá estar en la miseria antes de optar por lo desconocido”, indicó la autora. Los líderes deben procurar seguridad en sus procesos hacia el cambio, con pasos simples y claros, así como plazos a cumplir.

3. Muchas sorpresas. Cuando se imponen ideas a la gente sin darles tiempo para que se preparen para las consecuencias, se crea una resistencia hacia esas ideas. Se deben evitar los cambios sorpresa o anunciarlos todos en una sola oportunidad.

4. Todo parece diferente. Los seres humanos son criaturas de hábitos. Las rutinas se convierten en algo automático, pero el cambio siempre nos hace conscientes de ello de forma muchas veces incómoda. En lo posible, debe tratarse de mantener la familiaridad y evitar hacer cambios solo porque sí.

5. Pérdida de la vergüenza. Cuando los cambios involucran un gran cambio de dirección estratégica, las personas que tuvieron a cargo la dirección anterior sienten que han hecho algo mal. La clave está en mantener la dignidad de estas personas y celebrar los elementos del pasado que valen la pena rescatar.

6. Preocupaciones sobre la competencia. La resistencia al cambio también se da cuando la gente se siente estúpida, según la autora. Para evitar que las personas piensen que sus habilidades son obsoletas, se debe invertir en seguridad estructural para el equipo, así como proveer abundante información y entrenamiento.

7. Más trabajo. Aquí se nos presenta un reto universal. El cambio, de hecho, representa más trabajo. Los líderes inteligentes deben admitir que habrá una carga extra al permitir que ciertas personas se concentren exclusivamente en ese cambio, ya que siempre habrá caídas en el camino.

8. Efecto dominó. Los efectos del cambio pueden perturbar otros departamentos, a clientes importantes o a personas externas a esta nueva aventura que comenzarán a actuar como rebeldes para evitar que nada interfiera con sus propias actividades. La clave está en expandir el círculo de partes interesadas.

9. Resentimientos pasados. Esas cuentas por saldar se mantienen en silencio mientras todo sea estable. En el momento en que se necesite la colaboración de alguien para algo nuevo, ese fantasma del pasado se despertará. Los líderes deberán considerar hacer un esfuerzo extra para curar el pasado antes de navegar hacia el futuro.

10. La amenaza puede ser real. El ejemplo de la tecnología es preciso en este caso. “Cuando nuevas herramientas llegan, desplazan a las antiguas, se pueden perder trabajos, los precios se recortan, las inversiones desaparecen”, señaló Kanter. La honestidad y la transparencia deben primar en el mensaje de cualquier líder que proponga cambios.

jueves, 5 de julio de 2012

Motivador: Ante la Derrota Se Inflexible Ante el Éxito Asimila Humildad y Responsabilidad

¿Cómo se debe conducir un líder carismático ante el fracaso?
Inflexible. Lo acepta todo, menos la derrota.

¿Cuál es la diferencia entre fracaso y derrota?
Fracaso es una lección más. Derrota es que yo renuncie a intentarlo nuevamente.


Tenemos que entender que podemos fracasar una, mil, cien mil, un millón de veces, no importa, pero vamos a mantenernos inflexibles ante la derrota, jamás darnos por vencidos, morir en la raya, tener el honor, la dignidad, la decisión, la fuerza de luchar por lo que queremos. Muchas naciones, en vías de desarrollo, se han visto invadidas (a lo largo de su historia) por gente que se vende a intereses mezquinos, por gente que se pone de rodillas ante el poder, por gente que no tiene la claridad, la ideología, la fortaleza de ser individuos que luchen por sus ideales. Pero, si tu país es un país mejor que el de hace 10 años, mejor que el de hace 50, mejor que el de hace 200 años, es gracias ¿a quiénes? A los inflexibles, a aquellos que han buscado la victoria para su nación.

Sin embargo, hoy en día tenemos un mal muy frecuente, y es que entre mayor sea el éxito de una persona, más déspota se comporta. "El carisma se adquiere con humildad." Entonces resulta que ésta es la gran diferencia, la gran clave está ahí: entre más alto sea tu puesto y más humilde te comportes, más carisma adquieres, y así la humildad va de la mano con el carisma y realmente la pedantería, la gente que se distancia, la gente odiosa que por un poquito que ha logrado siente que lo tiene todo, ésa se aleja inevitablemente de sus seguidores. Recuerde: "Pobre no es el que carece de mucho, pobre es el que desea mucho". ¿Dónde visualizamos el concepto? Hay millonarios que están en la miseria, su ambición los tiene muertos en vida; en cambio hay pobres que pueden ser millonarios porque están satisfechos con lo que tienen. Hay seres humanos que llevan esa fuerza en su interior y eso se manifiesta en esa ambición de deseos positivos, de valores positivos y la humildad es un gran valor; recordemos siempre que se adquiere carisma con humildad. 

El éxito puede crear una miopía que puede destruir al triunfador, como fue el caso de Ford en los años veinte, cuando tenía el liderazgo automotriz pero se negó a cambiar por un mercado que demandaba un producto diferente y creyéndose un poseedor de la verdad lo perdió; o el caso del señor Land, fundador de Polaroid, que lanzó un gran producto en su oportunidad pero no se modernizó a la velocidad en que su mercado cambiaba. A los líderes que se consideran invencibles, la soberbia de sus éxitos los puede llevar al fracaso. Éste es uno de los mayores pecados que no se debe permitir un líder que aspire a la Excelencia.

Derechos Reservados: 
Respetar los Derechos de Autor.
E-mail de contacto: alesig_lebasi@hotmail.com

jueves, 19 de mayo de 2011

Procrastinación

La procrastinación (del latín: pro, adelante, y crastinus, referente al futuro) o posposición, es la acción o hábito de postergar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes y agradables.
Se trata de un trastorno del comportamiento que tiene su raíz en la asociación de la acción a realizar con el cambio, el dolor o la incomodidad (estrés). Éste puede ser psicológico (en la forma de ansiedad o frustración), físico (como el que se experimenta durante actos que requieren trabajo fuerte o ejercicio vigoroso) o intelectual.

El término se aplica comúnmente al sentido de ansiedad generado ante una tarea pendiente de concluir. El acto que se pospone puede ser percibido como abrumador, desafiante, inquietante, peligroso, difícil, tedioso o aburrido, es decir, estresante, por lo cual se autojustifica posponerlo a un futuro sine die idealizado, en que lo importante es supeditado a lo urgente.
También puede ser un síntoma de algún trastorno psicológico, como depresión o TDAH (trastorno por déficit de atención con hiperactividad).

Características

La procrastinación como síndrome que evade responsabilizarse posponiendo tareas a realizar puede llevar al individuo a refugiarse en actividades ajenas a su cometido. La costumbre de posponer, si bien no se ha demostrado cabalmente, puede generar dependencia de diversos elementos externos, tales como navegar en Internet, leer libros, salir de compras, comer compulsivamente o dejarse absorber en exceso por la rutina laboral, entre otras, como pretexto para evadir alguna responsabilidad, acción o decisión.

Este problema de salud no necesariamente está ligado a la depresión o a la baja autoestima. El perfeccionismo extremo o el miedo al fracaso también son factores para posponer, como por ejemplo al no atender una llamada o una cita donde se espera llegar a una decisión.
 Existen dos tipos de individuos que ejecutan esta acción: procrastinadores eventuales y procrastinadores crónicos. Los segundos son los que comúnmente denotan trastornos en los comportamientos antes mencionados.

Algunos autores afirman que existen en la actualidad conductas adictivas que contribuyen a este trastorno de evasión: se refieren, por ejemplo, a las adicciones que, según algunos expertos, existen a la televisión, a la computadora o al sexo, sobre todo a través de Internet. Otros autores afirman que tales adicciones no existen. No obstante, a pesar de que ya hay propuestas de tratamiento para este tipo de problemas conductuales (terapia cognitivo-conductual, sobre todo, que incluye, por ejemplo, la aplicación de opciones en la propia computadora para bloquear voluntariamente el acceso a las páginas de pornografía), se trata de un tema muy nuevo, en el que aún hace falta realizar mucho trabajo de investigación.
Por otra parte, el llamado "síndrome del estudiante" (el hecho de que muchos estudiantes pospongan la entrega de sus trabajos hasta el último minuto del día de la fecha límite) está presente, al parecer, también en otros grupos sociales: en las temporadas en las que se acerca la fecha límite para pagar los impuestos (para presentar las declaraciones mensuales o anuales), las oficinas donde se llevan a cabo esos trámites (los bancos, por ejemplo) se saturan de personas que asisten a realizar ese trámite sólo hasta el último momento. Asimismo, se padece procrastinación al coleccionar muchas opciones, como excusa para no decidirse por alguna acción en concreto.
La procrastinación, en particular, es un problema de autorregulación y de organización del tiempo. Su solución consistiría, entre otras cosas, en lograr una adecuada organización del tiempo, concentrándose en realizar las tareas importantes que tienen un plazo de finalización más cercano. Quien pospone o procrastina una decisión, por no sentirse preparado -esperando que todo se resuelva por sí solo- suele aducir que lo hará después "... en cuanto tenga tiempo", con lo que está presentando, en el fondo, una conducta evasiva.